Las ayudas que reciben los inmigrantes son comercializadas en sus países de origen, la prueba la tenemos en unas latas de atún que un compañero mío a comprado en Marruecos.

Las mujeres inmigrantes que sus maridos tiene fruterías están al corriente de estas fechorías, acuden a caritas a llenar la cesta luego esos productos los venden en sus negocios.

Hasta donde va a llegar el engaño de estos individuos en España, si las hacen con las ayudas alimentarias, que harán con las económicas!

Hay una falta de control por parte de este gobierno social comunista que les toman el pelo los extranjeros, si eres español te controlan hasta el carnet de identidad, documento que no tienen muchos extranjeros pero tienen el papel de inmunidad española.